Por Redacción / imagen de archivo 
ANTIGUA GUATEMALA – Pocas obras literarias han logrado trascender fronteras como Le Petit Prince (El Principito). Sin embargo, lo que muchos lectores internacionales desconocen es que la génesis visual y espiritual de esta obra reside en los paisajes de la Ciudad de Santiago de los Caballeros y las orillas del Lago de Atitlán.
En 1938, el aviador y escritor Antoine de Saint-Exupéry sufrió un grave accidente aéreo en el Aeropuerto La Aurora. Su recuperación tuvo lugar en la Antigua Guatemala, un periodo de convalecencia que, según historiadores y biógrafos, marcó profundamente la estética de su libro publicado años después en 1943.
Simbología Volcánica y el Cerro de Oro
La evidencia más contundente reside en la geografía. Mientras que el Principito cuida de tres volcanes en su asteroide, la ciudad de Antigua se encuentra custodiada por una tríada casi idéntica: el Volcán de Agua, Fuego y Acatenango. Asimismo, la icónica ilustración de "la boa que se tragó al elefante" guarda una similitud geográfica innegable con el Cerro de Oro, ubicado en la cuenca del Lago de Atitlán.