Por Pablo Barrera / imagen de Aciprensa
QUETZALTENANGO – Este 19 de marzo, la comunidad católica global se une en la celebración de la Solemnidad de San José, esposo de la Virgen María. La festividad honra al hombre que, por designio divino, asumió el rol de cabeza de la Sagrada Familia y protector del Redentor, consolidándose como una de las figuras más influyentes en la historia de la cristiandad.
Un patronazgo de alcance global
Más allá de su papel en el hogar de Nazaret, el legado de San José se extiende a través de múltiples títulos oficiales. En el siglo XIX, el Beato Papa Pío IX lo proclamó oficialmente como "Patrono de la Iglesia Católica", reconociendo su labor como custodio de la semilla original de la fe.
Su influencia actual se manifiesta en diversos ámbitos:
- Geográfico: Es patrono de numerosas naciones, destacando el caso de Perú, y su nombre denomina a incontables ciudades alrededor del mundo.
- Social: Se le venera como el modelo máximo para padres y esposos por su entrega y silencio activo.
- Espiritual: Es reconocido como el "Patrono de la buena muerte", bajo la creencia de que partió de este mundo en brazos de Jesús y María.
Justicia y silencio: Las virtudes del "Varón Justo"
La narrativa bíblica describe a José como un hombre de acción más que de palabras. El Evangelio de Mateo (1, 20-21) relata el momento crítico en que, ante la duda y la incertidumbre, José decide confiar en el mensaje del ángel: "No temas recibir a María, tu esposa".
Este acto de obediencia transformó al humilde carpintero en un pilar fundamental de la historia de la salvación. Hoy, la festividad invita a los fieles a reflexionar sobre la importancia de la confianza en la Providencia y la valentía frente a los desafíos familiares y sociales contemporáneos.
La celebración de este día incluye actos litúrgicos en diversas parroquias, reafirmando el papel de José no solo como una figura histórica, sino como un intercesor vigente para la Iglesia universal.
